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Noche de terror en el 128 de Egnatia

Γράφτηκε από την  Κατηγορία blog Πέμπτη, 25 Σεπτεμβρίου 2014 20:17

Noche de terror en el 128 de Egnatia

Aquella tarde me había retrasado, había salido de casa 15 minutos más tarde de lo normal, pero aunque sabía que llegaría a tiempo al trabajo, un aciago presentimiento cruzó mi mente cuando subí al autobús número 14 que me llevaría a él. Como un rayo sentí una punzada en el corazón y una agobiante sensación de angustia invadió mi cuerpo. Intenté tranquilizarme, racionalizar ese absurdo desasosiego

que me había invadido, para ello puse mis auriculares para escuchar mi canción favorita en el móvil. Durante los minutos que duró la canción, parecí relajarme y hasta olvidar la intranquilidad de momentos anteriores, pero en cuanto dejó de sonar esta volvió a mí incrementada y la repetición de la misma melodía ya no surgió el mismo efecto. Entonces pensé en abrir el libro que siempre llevaba conmigo para sumergirme en sus páginas de fantasía y aventura, pero aquello tampoco funcionó. Cerré el libro de golpe asustando a la chica que iba sentada a mi lado que me miró como pidiéndome explicaciones. Yo fingí una sonrisa arrepentida y pulsé el botón de la parada. Aún estaba algo lejos del trabajo y pensé que el andar me haría bien, tal vez un poco de aire fresco sería bueno para olvidarlo todo y llegar más tranquila a trabajar. Pero al bajar del autobús me di cuenta de que había empezado a llover, el cielo estaba tan gris como los edificios de Egnatia que me rodeaban. De repente un relámpago iluminó el cielo y pocos segundos después un ruido ensordecedor me hizo estremecer. Comencé a correr para intentar llegar lo antes posible sin resbalar y acabar empapada en el suelo.
La lluvia caía con fuerza, imposibilitándome la visión, crucé Iasonidou en cuanto el semáforo cambió y luego con paso apurado crucé también Egnatia. Seguí andando mientras notaba que mis pies estaban totalmente mojados, si hubiese ido descalza seguro que hubiese notado menos el agua, mi pelo estaba como si hubiera salido de la ducha, por no hablar de mi ropa. Al llegar a la altura de Mikel decidí entrar a coger un café, me haría falta para entrar en calor. Cuando empujé las puertas de cristal me encontré con la cafetería sumida en la más profunda oscuridad. Grité un “hola” casi ahogado pero no obtuve respuesta, parecía no haber nadie, aquello me extrañó ¿por qué habían dejado el local vacío? ¿dónde estaban todos?. A pesar de mi recelo inicial, decidí ir al baño a intentar secarme lo que fuera posible; entré con el mechero encendido, allí tampoco había nadie y por supuesto nada funcionaba. Salí más cabreada de lo que había entrado, porque si lo de la tormenta no había sido suficiente ahora me quedaría sin café y totalmente empapada. Maldije para mis adentros y comencé a andar hacia la puerta con paso decidido hasta que noté algo en mi brazo, algo caliente y pegajoso, me giré violentamente y no vi nada. Mi corazón comenzó a latir con fuerza y eché a correr tropezando con mesas y sillas a mi paso. Solo cuando estuve fuera logré volver a respirar con normalidad.
Fuera seguía lloviendo y mis nervios estaban desquiciados, comencé a andar otra vez pero algo iba mal, no pasaban coches ni gente, la calle estaba ahora desierta, como la cafetería que había dejado atrás. Pensé que habrían cortado el tráfico, quizás algún accidente y que la gente se habría refugiado en sus casas. Pero aquello era raro, inquietante y poco a poco se volvía aterrador. Seguí caminando en medio de aquella intrigante y por momentos macabra soledad, quizá fuera solo idea mía y me reiría en cuanto llegara a la academia y los viera a todos allí sentados y mojados como yo. Aunque al pasar por el quiosco en la esquina de Konstantino Paleologou, noté la misma punzada en el corazón que antes de subir al autobús. Allí no había nadie aunque este estaba abierto. Entonces apuré el paso, crucé el siguiente semáforo sin mirar y no paré hasta llegar al nº 128. ¡Ya estaba, ya había llegado, ahora subiría las escaleras, empujaría la puerta del primer piso y Alexandra me saludaría como si nada hubiese pasado!
Me apresuré y empujé la puerta del portal que hoy extrañamente estaba casi cerrada, lo hice con fuerza y tras varios intentos esta cedió dejando un torrente de agua salir como si de un río se tratase. ¡ Maldita sea! Grité ¿ nos habíamos inundado? ¡ Joder! Volví a gritar pero de pronto me di cuenta de algo, el color del agua no era el que cabría esperar, tenía un extraño color rojizo, mi mente tardó unos segundos en reaccionar hasta que al hacerlo comprendí lo que era y entonces cuando ya me disponía a gritar noté una mano sobre mi espalda, me giré y ……

Este es el comienzo de la historia más aterradora que jamás hayas leído, en ella te sumergirás en un mundo de miedo y horror sin fin. ¿Te atreves a continuarla?¿ Tendrías el valor de ser tú el protagonista? Si es así no tienes más que pulsar una tecla del teclado de tu ordenador. Esperamos tu relato de terror. ¿Serás tú el encargado de descubrir a la primera víctima? ¿ Serás tú el asesino? ¿ Un simple observador? ¿ la siguiente víctima?. El reloj empieza a contar, tic tac tic tac………

Διαβάστηκε 1578 φορές Τελευταία τροποποίηση στις Σάββατο, 27 Σεπτεμβρίου 2014 02:37
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